Nací con mucho esfuerzo de parte de mi mamá.
Dicen que estuvo unos meses internada en un hospital,
sufriendo en una cama con riesgo de abortar,
y con su vida en peligro quiso que naciera igual.
Y me crié como un chico normal de un barrio bajo.
Me hacía falta la comida y a mis padres el trabajo.
Ser chiquito y estar solo, sé lo que es eso.
Iba a la escuela sin abrigo, congelándome los huesos.
Y así me fui criando, de a poquito me hice solo.
Aprendí lo que es la calle y a cuidarme de todo.
Entendi que nadie es bueno y aunque muchos quieran darte,
el que hoy te da la mano mañana puede matarte.
Hay que cuidarse, y a veces hasta frenar un poco,
porque aunque seas malo siempre va a haber uno más loco.
En mi mundo muchas cosas que pasan no se entienden,
y a puro encontronazo con la vida es que se aprende.
Este es el mundo del revés, donde yo vivo.
Donde tu amigo mañana puede ser tu enemigo.
Donde a los chicos les falta qué comer y abrigo.
Donde los buenos se mueren y los malos siguen vivos.
Y muy chico conocí lo que es el dolor
de tener que llorar un amigo en un cajón.
En otro lado, con 14 son niños y se esconden,
en cambio en mi mundo en la calle te hacés hombre.
Tenés tu fierro y pa' fumar tu marihuana.
Tenés tus minas, y te pasás un tiempo en cana.
Por ahi tenés un hijo al que darle de comer.
Y está la policía que no te deja de joder.
También, seguro debés tener un par de enemigos.
Y pa' llorar y recordar, un par de amigos
que se fueron a un mundo mejor.
Y te consuela saber que ya no sufren el dolor
de vivir entre la espada y la pared,
de tener que activar pa' poderse mantener.
Que la ruleta de la vida no les juegue al revés,
y que salgan a ganar y les toque perder.
Este es el mundo del revés, donde yo vivo.
Donde tu amigo mañana puede ser tu enemigo.
Donde a los chicos les falta qué comer y abrigo.
Donde los buenos se mueren y los malos siguen vivos.
Sobreviviendo en el mundo del revés fui aprendiendo
que la vida se va yendo a medida que vas creciendo.
Y aprendí a valorar los momentos como oro,
los recuerdos que quedan son tus únicos tesoros.
De las mujeres voy a decir algo que es obvio:
se encuentran otro novio cuando están en tu velorio.
Todas te quieren, todos te admiran,
pero cuando te morís, enseguida se olvidan.
Sobreviviendo en este mundo nos criamos,
y nos marginan todos, a nadie le importamos.
Sólo nos nombran cuando mal actuamos,
cuando nos drogamos, robamos, o matamos.
Yo pienso, deberían dar otras opciones.
Ya están llenos los penales de malandras y ladrones.
En mi barrio se tendrían que formar profesionales,
en lugar de que los chicos se hagan criminales.
Este es el mundo del revés, donde yo vivo.
Donde tu amigo mañana puede ser tu enemigo.
Donde a los chicos les falta qué comer y abrigo.
Donde los buenos se mueren y los malos siguen vivos.
Este es el mundo del revés, donde yo vivo.
Donde la policía, en lugar de cuidarnos, nos inventa causas.
Donde los chicos no tienen infancia,
y trabajan en la calle o roban para comer y sobrevivir.
Donde los políticos nos quitan, en lugar de ayudarnos.
Donde a nadie le importamos. Donde nos olvidaron.
Donde para jueces y fiscales
somos culpables hasta demostrar lo contrario.
Pero después, cuando nos hacemos como somos, se horrorizan.
Y nos matan en la calle como a ratas o nos encierran de por vida.
Y después... después me hablan de igualdad de derecho...
¡Por favor eh!