lunes, 15 de diciembre de 2008

Tiran de mis hilos


Por más veces que hayan intentado explicarme que las cosas llegan a su debido momento, sé bien que no se puede contra la necesidad de querer. Y después de pensarlo veces, mil veces, me voy dando cuenta que las almas se atraen y se conocen sin necesidad de medios físicos, o burlando todo objeto y sujeto antepuesto. Pero, ¿el cuerpo?, el cuerpo necesita cercanías, el cuerpo vive de sensibilidades, y es aquí donde empieza a parecerme imperfecta mi teoría. ¿O es que el alma está encerrada? No parece querer existir la forma de que el cuerpo experimente lo que el alma vive. Entonces lo real, las distancias y sus mil cómplices, empiezan a reírse de mí; y se me hace más difícil encontrar tranquilidad en las voces, sólo puedo desear y desear tenerlas cerca, tan cerca como palpables.
Creo saber que la distancia es el obstáculo más complicado con el que me encontré, y no tengo certeza de superarlo, pero entiendo qué el tiempo es amigo y enemigo. ¿quién maneja nuestros hilos? Marionetas presas de tiempo y distancias.
Entonces la arena del reloj se mueve según el parecer de un señor que no tiene cuerpo, el criterio de alguien que sólo conoce de necesidades espirituales.


(A las personas que tengo lejos, y espero poder abrazar pronto)

3 comentarios:

  1. sos toda una escritora, jajaja
    me encanta leer todo lo que pones
    te quiero mucho

    ResponderEliminar
  2. cada vez que leo esto, me dan unas ganas terrible de tenerte acá al aldo mío. tengo mucha suerte de tenerte sabés?

    ResponderEliminar
  3. me encanta como escribes, puedes visitar mi blog: halfaword.blogspot.com/

    ResponderEliminar