Yo quiero sacarte una foto
en la que pueda ver tu alma.
Quiero pintar tu rostro
de todos los colores que irradia tu sonrisa.
Quiero componer una canción
con las notas que soltás respirando.
Y cuando huela las flores que me das
quiero encontrar los olores de tu pelo a la mañana.
Cuando te recuerdo te tengo cerca
y mi mente te construye una y otra vez,
te pienso, te pienso.
Pero cuando empiezo a extrañarte
me duele quererte tanto.
Por eso espero, ansiosa, escuchar tus canciones
cuando te vas acercando.
Sé que ya es la hora, de verte de nuevo,
de hacerme pequeña en tus brazos.
Voy a tocar despacio
cada pedacito de piel en tu cuerpo
para que mis manos lo recuerden
cuando quiera esculpirte en una piedra
si es que algún día te vas.
Porque tenerte, te tendré siempre.
Y es que no puede soltarse del alma
aquello que se talla con fuego y sangre.
lunes, 25 de agosto de 2014
domingo, 24 de agosto de 2014
Ch.. ch.. ch.. Changes ♪
Me gustaría ver como rompo esas cadenas que me atan, que me detienen cuando esa energía en tu interior me atrae; como dejo que el magnetismo fluya y, extrovertida yo, me choco con vos diciéndote cuanto me gustás.
Me gustaría ver como suelto el grito atravesado en la respiración cada vez que lloro desconsoladamente, ese que quiere salir y mostrar el desgarro del corazón, y en vez de eso, pasa raspando por la garganta y se queda ahí hecho un nudo, mientras del otro lado de la ducha, nadie escucha mi dolor.
Me gustaría ver como entierro esas voces que hablan de mí, sin el amor que me merezco; y libero el orgullo de ser yo misma creciendo infinitamente en mi interior.
Quiero hacer sangrar todas las heridas que tengo adentro para darme cuenta dónde duele y empezar a trabajar en curarlas.
Quiero cambiar (siempre quiero cambiar) y traer hasta mí todo lo que mantiene vivo mi espíritu.
No dejo de ser feliz. ¡Soy feliz! Aún así, siempre es bueno y vital para el alma, querer cambiar, aprender, crecer.
Me gustaría ver como suelto el grito atravesado en la respiración cada vez que lloro desconsoladamente, ese que quiere salir y mostrar el desgarro del corazón, y en vez de eso, pasa raspando por la garganta y se queda ahí hecho un nudo, mientras del otro lado de la ducha, nadie escucha mi dolor.
Me gustaría ver como entierro esas voces que hablan de mí, sin el amor que me merezco; y libero el orgullo de ser yo misma creciendo infinitamente en mi interior.
Quiero hacer sangrar todas las heridas que tengo adentro para darme cuenta dónde duele y empezar a trabajar en curarlas.
Quiero cambiar (siempre quiero cambiar) y traer hasta mí todo lo que mantiene vivo mi espíritu.
No dejo de ser feliz. ¡Soy feliz! Aún así, siempre es bueno y vital para el alma, querer cambiar, aprender, crecer.
lunes, 11 de agosto de 2014
Mi promesa
Cuando mi hermano cumplió su misión en este mundo y su alma se fue de gira por el universo, una carga enorme me quedó incrustada en el corazón. Una promesa rota, palabras que no se han dicho, abrazos que no se han dado. Después de un tiempo de llorar, extrañar, y lamentar, decidí que no iba a pasarme más. Ahí nació mi promesa: "Ninguna persona de mi entorno va a irse de este mundo sin saber cuánto la quiero". A veces cuesta, pero aprendí a decir "te quiero" mirando a los ojos, a abrazar sin ninguna excusa, a contar mis dolores, a buscar contención cuando la necesito, a resolver conflictos con el diálogo.
Hace sólo un par de días (podemos contarlos en horas) a un amigo le tocó partir de nuestro lado. Siento un dolor terrible, pero a la vez, tengo la tranquilidad de haberle expresado mi cariño en algunas oportunidades, y haberlo abrazado la última vez que lo vi.
Hoy no le tengo miedo a la muerte... a mi muerte; pero me sofoca pensar en todos las despedidas que me quedan mientras recorra esta vida. Pensar que el adiós a veces es tan sorpresivo, que no llega a decirse en vida. Por eso elijo expresar hoy, no mañana. Por eso elijo abrazar(te) todos los días, agradecer(te), perdonar(te), apoyar(te) y sonreír(te). Porque las cosas palpables son hermosas, pero nosotros somos alma, y como el alma no se puede ver ni tocar, sólo puede llevarse de este mundo, algo que no se ve ni se toca, pero se siente: amor.. mucho amor.
Podrá parecer obvio, pero nunca lo es. Si l@ querés, l@ extrañás, l@ necesitás... ¡Decíselo!
Hace sólo un par de días (podemos contarlos en horas) a un amigo le tocó partir de nuestro lado. Siento un dolor terrible, pero a la vez, tengo la tranquilidad de haberle expresado mi cariño en algunas oportunidades, y haberlo abrazado la última vez que lo vi.
Hoy no le tengo miedo a la muerte... a mi muerte; pero me sofoca pensar en todos las despedidas que me quedan mientras recorra esta vida. Pensar que el adiós a veces es tan sorpresivo, que no llega a decirse en vida. Por eso elijo expresar hoy, no mañana. Por eso elijo abrazar(te) todos los días, agradecer(te), perdonar(te), apoyar(te) y sonreír(te). Porque las cosas palpables son hermosas, pero nosotros somos alma, y como el alma no se puede ver ni tocar, sólo puede llevarse de este mundo, algo que no se ve ni se toca, pero se siente: amor.. mucho amor.
Podrá parecer obvio, pero nunca lo es. Si l@ querés, l@ extrañás, l@ necesitás... ¡Decíselo!
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
