Miradas profundas. Ojos que ven lo maravilloso del mundo en lo simple de la vida. Descabelladas ideas en melodías tranquilas.
Tu voz, mi sorpresa.
Tu encuentro, mi maravilla.
¿Una casualidad?
Allá en la distancia un amigo para mi soledad.
Tus risas por miles encienden mi alma.
Un saludo, un abrazo, una tarde en la plaza.
Una marca en mi piel de por vida, un puñado de canciones para mis paseos.
Recuerdos en mi mente cual fotos en sepia.
Eugenio de mi alma, pocos días a tu alrededor me alcanzan para extrañarte todo un año.
No crezcas, no crezcamos.
No te acerques ni te alejes.
En los días grises todos, mi mente se invade de notas. Suenan, suenan, suenan... y construir un hogar es algo que vos me esneñaste.
Que mi vida no me permita olvidarte una sola mañana.
Que mi afecto te guarde cálido en un rincón de su existencia.
Que el sol de cada verano nos encuentre diferentes, pero iguales.
Que un silencio pacífico nos sorprenda cada enero.
Que los amores pasajeros no me distraigan del amor que nos hermana.
Y que el presente nos conceda el privilegio de congelar ciertos días, para visitar memorias.
Guardame un pequeño lugar en tu futuro. No te pierdas en el tiempo. No te olvides de quien está lejos.
Te prometo otro abrazo y un nuevo álbum para ver.
Te prometo otro abrazo y un nuevo álbum para ver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario