lunes, 7 de marzo de 2011

Todo mi futuro vino hacia mí y se estrelló contra mis esperanzas. La imagen de un día en "casa" se desvaneció ante mis ojos. Los párpados se cierran y los labios tiemblan, y aún intentando guardarla sale, insolente, la primer lágrima. Es inevitable... eras parte de cada plan en mi vida, y ahí estás, tomando un camino diferente.
Me sentí sola, me siento sola, y el sol salió varias veces antes de dejar la congoja. Pero hoy es hoy, y aquí está, heroica, la primer sonrisa. Difícil, esta vez, apoyar tu decisión... Porque me afecta, porque me duele. Todavía me cuesta entender los motivos, más que nada comprenderlos, pero así como una madre que no quiere separarse de sus hijos sabe que debe dejarlos ir, yo elijo seguirte en tus decisiones, respaldarlas y respetarlas. Por eso escribo, cada vez que escribo es, sin duda, inspirada por algo que me toca el corazón. Escribo para decir, escribo para abrazar, escribo para querer.
Vas a tenerme en cada paso que des, aconsejando, acompañando... Porque por mucho que me duelan ciertas decisiones, no puedo olvidarme que lo más hermoso de tener una amiga, es compartir su felicidad, y para eso necesito que seas feliz.
Lo único que voy a pedirte es que nunca te olvides de mí. Ni en setenta años.
Me alegra mucho saber que seguís tus convicciones, me enorgullece.
Te amo, aquí, allá... ¡Siempre!

1 comentario:

  1. aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaw, me encantooooo!!!!
    TE AMO ! y nunca nunca NUNCA me voy a olvidar de vos :')

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